Mi pequeña reflexión sobre esta situación

Mi pequeña reflexión sobre la situación que estamos viviendo

Quería compartirla con vosotros 

Sonia De la Cruz

Buenos días… después de una semana “confinada” aunque no me gusta llamarlo así, porqué para mi es una palabra que duele, que ata y que parece que reprime más todavía de lo que ya estamos.

Me ha dado para reflexionar un poco, que no demasiado, por la vorágine de sentimientos y emociones a los que me he enfrentado estos días.

Y ayer noche, mientras estaba al ordenador, estudiando, ya que estoy aprovechando estos días para hacer “esas cosas a las que no les puedo dedicar tanto tiempo”, mientras pasa la vida, me llegó al teléfono del trabajo un Whatsapp que con tu permiso Jose comparto…

Perdona… espero no molestar. No sé si Sonia tiene algún sitio de Internet algo sobre cómo afrontar desde su perspectiva el tema del virus que nos afecta…. Me atrevo a enviaros esto por la confianza que tengo en su criterio por si puede aportar algo a todo este kaos. Espero que estéis todos bien

Pues en primer lugar gracias, muchas gracias por tus palabras y por tu confianza.

Y en segundo me hizo escribir aquello que estaba pasando por mi cabeza durante estos días.

El ser humano, que tan “grande” y “pequeño” es a la vez. No somos conscientes de lo que tenemos hasta que lo perdemos.

Salir a pasear y estirar las piernas cada mañana, darte un abrazo con tu compañero, hablar de cómo te fue el día anterior al salir de trabajo, mientras tomas una cerveza o una copa de vino, ver la puesta de sol en una playa o simplemente pasear por ella. Todo ello forma parte de la cotidianidad de la vida, que nos arrastra sin darnos cuenta, de tal manera, que dejamos de apreciar la esencia de lo que nos envuelve, la vida.

En estos días vemos esa parte “solidaria” pero también la más “egoísta” del ser humano. Viendo como muchas personas hacen un esfuerzo sobre humano para que a la población no nos falte de nada. Médicos, enfermeras, farmacéuticos, basureros, empleados del sector alimentario,… es decir, una gran cadena humana. Y por el otro vemos como personas que simplemente la única cosa que se les pide es que se queden en casa #yomequedoencasa, y son incapaces de cumplir con una única cosa.

Se oyen rumores de que si ha sido un virus creado, que si detrás está el propio ser humano. Lo que está claro es que estamos delante de una pandemia. ¿Pero es la única pandemia que existe en el mundo? ¿O quizás nosotros también lo seamos para otros? Y de repente, se han vuelto a ver cisnes y peces en los canales de Venecia, patos en el aeropuerto de Ben Gurion y delfines en Cerdeña. La naturaleza vuelve a encontrar su sitio cuando los humanos “desaparecemos”.

Y es triste pero cierto el planeta tierra no muere, morimos nosotros. La contaminación no mata al planeta, nos mata a nosotros. La tierra lleva millones de años adaptándose a situaciones de todo tipo, ha habido diferentes eras geológicas y cierto que diferentes modos de vida han muerto, pero la tierra sigue. Si no cuidamos nuestra madre tierra, ella no muere, morimos nosotros.

Nos llega un momento importante a nivel mundial, un momento de cambio, de organización y de tocar con los pies en el suelo, si queremos seguir viviendo, sólo depende de nosotros. Creo que es una llamada a nuestra unión, a nuestra conciencia, a nuestra colaboración y solidaridad.

Esto nos va a llevar a tener que cambiar, a ser más visionarios, a reactivar nuestra conciencia y a ese mirar hacia dentro, parar y escuchar. Nuestra vida se había convertido en un correr sin sentido.

Es momento de volver a sentir, de agradecer y de cambios. De fijarse objetivos porqué si de ello sacamos un buen aprendizaje tendremos cambios muy positivos.

Y el virus, evidentemente está generando un miedo global, en todo el inconsciente colectivo, que nos está llevando al alarmismo y a la histeria.

En realidad es un virus muy contagioso pero poco letal. Pero dependiendo de la carga viral intensifica su fuerza y es cuando realmente mata.

Un ejemplo muy visual: Si tú vas en el metro y de 10 personas 8 están contagiadas, tu carga viral no es 1, sino que ya serán 8. Si después vas al trabajo y tienes 3 compañeros más infectados, tu carga subirá a 11 y así sucesivamente. Aunque tu sistema inmune sea bueno, no es inmortal.

Piensa que aquellas personas que de base, ya tienen un sistema inmune deficitario no resistirán ni la mitad.

Así que por favor, entendamos que si estamos en casa la posibilidad de mayor contacto y de aumento de la carga viral disminuye y muchos de nosotros seguramente ya estemos infectados y sin síntomas. Seamos solidarios, quedémonos en casa. Piensa en tu hija, tu hermano, madre, tu abuela. ¿No lo harías por ellos? Todos somos hijos, hermanos, padre, madres, abuelos…

 

¡CON MUCHO CARIÑO Y DESDE MI CASA, LLEVO 7 DÍAS SIN SALIR PORQUÉ PIENSO EN TI!